A veces hay que persistir. Dos semanas antes Carlos y yo nos precipitamos en un estrepitoso fracaso nocturno. Las noches de fiesta no le sientan bien a la montaña.
Esta vez con refuerzos (José Ramón se sumó a la cita), nos dispusimos a realizar la cresta integral del Bachimala. Ocho tresmiles en un territorio casi inédito para los tres.

El valle de Gistaín nos mostraba su belleza en una mañana fresca y gris. Se marchaba a buen ritmo. El aire nos saluda en el puerto de la Pez. El siguiente hito serán los picos del mismo nombre.

Ya después de este esfuerzo nos moveremos por la sinuosa y descompuesta cresta, la cual no deja lugar al error. Su longitud es de un par de kilómetros y su dificultad no supera el III grado. Sin embargo, la roca suelta nos dará un par de sustos. Con buen humor, se van sucediendo los picos uno tras otro.

Así, caen los picos puerto de la Pez (3019m), pico de la Pez (3019m), Abeillé (3030m), Marcos Feliú (3054m), punta del Ibón(3097m), pequeño Bachimala(3052m), Gran Bachimala(3174m), Punta Ledormeur(3120m).y el gran dominador de la zona, el Gran Bachimala(3174m), no sin antes sufrir un poco en una improvisada ruta final alternativa.

Mis intentos por continuar hasta la punta del Sabre no se sienten muy apoyados. Por tanto iniciamos el descenso, ya bajo un agradable sol y entre hermosos arroyos, flores y pinos.

Día redondo y buen estreno de nuestra reciente tienda de campáña. Volveremos por lo que resta.
Un saludo montañeros.