sábado 24 de abril, quinta y última etapa, Ref. des Baugetins (2980 m) – Zermatt (1619 m):

Desnivel:

– 690 m positivos
– 2051 m negativos

Tiempo:

– 7h – 8h
– a nosotros nos costó 6h 45

km: 25

quinta etapa en verde,

Amanece un día increíble, totalmente soleado y sin una nube, de esos días que deseas que se te presenten cuando vas al monte, y a nosotros nos había tocado en la última jornada de la travesía ¿se puede pedir más?

Abandonamos el refugio a las 8:30 y sin perder mucha altura pero sin ponernos las focas trazamos una diagonal dirección al primer collado del día, pronto hay que ponerse las focas y empezar a subir hacia el Col du Mont Brule (3213 m), para llegar al Col hay que quitarse los esquís y superar una rampa, llegamos a este collado a las 10:00, quitamos focas y descendemos un poco hasta volver a poner focas pronto, solo queda una subida, la última de la travesía, así que a ello.

A las 12:20 estamos en el Col de Valpelline (3557 m) donde las vistas son espectaculares sobre todo la del Cervino. Hemos completado la última subida de la ruta, ya podemos guardar las focas y disfrutar de los casi 2000 m de desnivel negativos que tenemos hasta Zermatt.

En el descenso se pasa por tres glaciares, el de Stockji, el de Tiefmatten y el de Zmutt, este último un poco peligroso por la caída de piedras sobre el. Después de un descenso increíble llegamos a las casas de Zmutt donde nos quitamos los esquís para andar un poco por carretera hasta volver a coger las pistas de la estación de esquí del Cervino que nos llevan hasta el teleferico de la Furi (1869 m).

Aquí le preguntamos a un currante de la estación si hay pista hasta Zermatt y nos dice que no, que o andando o teleferico, el teleferico es muy barato para bajar así que lo pillamos y mientras vamos bajando por él vemos que hay una pista perfecta para bajar hasta Zermatt y que el colega nos la ha metido doblada, pero no pasa nada, en unos minutos estamos en Zermatt (1619 m) lo que quiere decir que hemos completado la Haute Route, la travesía con esquis por excelencia
de los Alpes.

Una vez en Zermatt lo primero ir a por nuestra merecidísima cerveza, luego vamos a la estación a ver si queda algún tren que vaya a Argentiere pero no queda ninguno, buscamos un albergue barato para pasar la noche y al final encontramos el Matterhorn Hostel.

Por la noche cena en el McDonals típica de Zermatt y a dormir pronto tras otra cerveza, que estamos reventados. Al día siguiente pasamos la mañana de paseo y de tiendas por Zermatt hasta que nos sale el tren que tras unos transbordos nos deja de nuevo en Argentiere, el punto de partida.

Amanece un día esplendido,

los dos preparados para la última jornada,

la rampa de acceso al Col du Mont Brule,

buenas vistas desde este collado,

preparados para la última subida de la travesía,

últimos metros de la subida al último collado,

vistas espectaculares desde el Col de Valpelline (3557 m),

en el descenso se siguen manteniendo estas vistas un buen rato,

el último glaciar esquiado,

ahora toca un cacho de carretera con el Cervino vigilandonos,

estamos llegando a las pistas de esquí, ya se ven los Breithron,

llegamos a la Furi y adiós a los esquis,

como entro esa cerveza, sin palabras,

en el Matterhorn Hostel con el Cervino al fondo,

nos vamos en el tren a Argentiere y luego a Chamonix a preparar nuestro próximo objetivo, el Mont Blanc,

la primera y segunda etapa aquí,

la tercera y la cuarta etapa aquí.