El pasado 27 de septiembre por la tarde, después de jugar un partido, Miguel y yo nos fuimos a buscar a Chema y los tres en mi coche pusimos rumbo hacia Aisa pasando por Sabiñanigo y Jaca; el objetivo de la excursión era la arista oeste del mallo Riguelo; es una escalada clásica (con friends y fisureros) de no mucha dificultad, entre III y IV+ y algún tramo andando, pero bastante larga.

llegamos a Aisa sobre las 22:00, cenamos y luego cogemos una pista y cuando acabó esta, tiramos las esterillas al suelo y a dormir al raso.

Al día siguiente nos levantamos sobre las 6:30, desayunamos, nos preparamos el material de escalada y nos ponemos a andar; la aproximación es más o menos una hora y media, llegamos a la base de la vía del mallo sobe las 9:00 y empezamos a escalar, el primer largo es de IV+, el más difícil de la vía.

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Tira Chema de primero y luego subimos Miguel y yo; hacía bastante frío a esas horas y a veces no se notaban ni las manos, llegamos a la reunión y tiramos el II largo que sale en una placa de IV y luego tira en travesía para la izquierda, llegamos a la II reunión y cuando Miguel y yo nos íbamos a hacer una foto la cámara decide que quiere abandonar la cordada y vuela unos 50-60 metros rebotando en todas las rocas posibles, empezamos bien.

El III largo es andar y el IV es fácil, de II o así saldrá, el V largo empieza con una travesía hacia la izquierda y luego se mete por una canal, aqui Chema se saltó una reunión y tuvimos que destrepar hasta la reunión y desde aquí asegurarle; el largo VI sube por una chimenea y tiene un pasito de III+ o asi; los dos siguientes largos son fáciles y solo tienen un paso un poco complicado; cuando acabamos el VIII largo tocaba rapelar unos 30-40 metros y después andar un poco hasta la base del siguiente largo; nos quedan cuatro largos.

El IX largo es fácil, es una chimenea, casi todo andar menos un par de pasos y el siguiente largo también es casi todo andar menos un paso de IV; cuando acabamos el X largo nos damos cuenta de que es bastante tarde y nos queda muy poco tiempo de luz, así que el XI largo lo subimos todo lo rápido que pudimos, solo quedaba el largo XII que era un poco de trepada al principio y luego andar hasta la cima, este largo lo subimos sin asegurarnos.

Cuando llegamos a la cima era de noche, ya no se veía y solo teníamos un frontal y no alumbraba mucho, a esto le sumamos que no sabemos por donde se baja y que según hemos leído en la bajada hay algún paso de II y de III así que subió el pan bastante; empezamos a bajar por una canal muy empinada con roca suelta y hierba resbaladiza, situación difícil en esos momentos, llegamos a un mini collado y aquí ya no teníamos ni idea de por donde seguir, todo estaba muy empinado y no se veía nada, era muy peligroso seguir así que decidimos pasar la noche en ese mini collado, sabiendo que la noche iba a ser muy muy fría y que no llevábamos mucho abrigo ya que en las mochilas solo llevábamos material de escalada.

Cenamos algo, llamamos a las familias/amigos para contarles la situación y nos pusimos todo lo que llevábamos, yo vacié la mochila y me la puse en los pies y los tres nos enrollamos con las cuerdas, nos tumbamos sobre la hierba y las piedras, que se clavaban en todos los lados, y a aguantar la noche como fuera, el frío no tardó en aparecer unido al viento, ¡¡ que frío !! los tres deseando que se acabara la noche como fuera, Miguel se levantaba de vez en cuando a hacer flexiones para mantenerse en calor y cada cierto tiempo gritábamos el tiempo que faltaba para animarnos, la noche se me hizo eterna ya que no podía dormir nada debido al frío, conseguí dormir una media hora pero me desperté en seguida debido al viento fuerte, solo deseaba que amaneciera.

Amaneció, los tres no podíamos ni movernos debido al frío, parecíamos robots, el agua de la cantimplora estaba medio congelada, tardamos un rato en conseguir mover el cuerpo normalmente y nos pusimos en busca de la bajada, la encontramos y nos pusimos a bajar con cuidado, había un paso delicado y luego una canal empinada con mucha piedra suelta, cuando esta canal acababa y se abría a una pedrera más amplia vimos que la guardia civil de montaña nos estaba esperando abajo; nos llevaron desde el refugió Lopez Huici por una pista con el Patrol hasta donde yo tenía mi coche, les dimos las gracias y nos preparamos para bajar a Zaragoza.

En un pueblo cerca de Aisa nos tomamos un desayuno increíble: huevos fritos, patatas bravas, croquetas, fue tremendo, nos lo habíamos ganado; luego repartimos el material y para Zaragoza; en la autovía Huesca-Zaragoza como solo había dormido una media hora me quedaba un poco dormido y pisé varias veces las líneas blancas, así que paré en una gasolinera, me tomé un red bull y al final llegamos los tres a Zaragoza sanos y salvos.

Aquí os dejo algunas de las fotos:

A la derecha el mallo Riguelo, el objetivo a subir

Yo en el primer largo

Miguel en la primera reunión

Reuniones

Yo subiendo, ¡venga pa arriba!

El Aspe

Chema empezando el V

Chema en el paso del VI largo

Llegando a la reunión del VII largo

Chema con el Aspe al fondo

Chema en la reunión del VIII largo

En la reunión del VIII largo, yo abajo rapelando el primero

Chema empezando el IX largo

Los tres en la cima, ya es de noche

Chema al amanecer, estamos todos bien

Organizando el material y para Zaragoza, en este pueblo fue donde nos tomamos el desayuno increíble

¡ Hasta la próxima ¡